La aparición de los diversos tipos de fauna nociva es algo muy común y casi imposible de evitar en cualquier asentamiento humano. Si bien es cierto que existen ciertas prácticas de poca higiene que son directamente proporcionales con la gravedad de las plagas, también hay maneras para aminorar las infestaciones de las ratas, cucarachas y hormigas, que, dicho sea de paso, son algunas de las más habituales en las sociedades humanas.

Lo mejor en todos los casos es la prevención, adoptando medidas de control de plagas, así podemos evitar una invasión no deseada de insectos o roedores. Sin embargo, si la situación se vuelve incontrolable, siempre hay que considerar contratar un buen servicio de fumigaciones.  


Al contratar un servicio de fumigación, es necesario considerar las siguientes recomendaciones:

  • Despejar y limpiar las áreas con mayor incidencia y actividad de la plaga
  • Cerrar lo más herméticamente posible puertas y ventanas
  • Apagar los equipos de aire acondicionado y ventiladores
  • Mover los muebles para crear una separación de al menos 30 cm de las paredes
  • Retirar y guardar todos los alimentos